Cruceros exclusivos

La mayoría de los cruceros de mayor lujo no son barcos grandes, son de tamaño mediano o pequeño. En su valoración influyen varios conceptos: características del barco, espacio por pasajero, servicio a bordo, gastronomía…

Aunque los dos parámetros básicos para su valoración son: tripulantes por pasajero (el objetivo es lograr un tripulante por cada pasajero, que se considera óptimo) y el espacio que tiene cada pasajero en el barco, que se evalúa entre el nº de toneladas y el nº de pasajeros, a cifra mayor habrá más espacio por pasajero.

La mayoría de estos barcos de lujo poseen camarotes amplios, en muchos casos todos los camarotes se pueden considerar suites. Y otros servicios exclusivos que otros barcos no tienen, son los servicios complementarios del camarote-suite: reproductor de vídeos, reproductor de CDS, mini-bar más completo que lo habitual, mayordomo…

Por lo general sólo hay un turno de comidas, salvo excepciones, con restaurantes alternativos.

Muchos de estos barcos tienen la gran mayoría de los servicios incluidos, inclusive todas las bebidas que se consuman a bordo.

En cuanto a sus destinos, estos son también en muchas ocasiones exóticos, por su tamaño permite realizar escalas en puertos menos comerciales y destinos de África, Sudamérica, Pacifico Sur, Lejano Oriente, Polinesia…

Entre las compañías consideradas de super lujo destacan: Crystal, Cunard, Radisson Seven Seas, Seabourn Cruise Line, Silversea