Noruega

Estado de Europa septentrional que constituye la parte noroccidental de la península de Escandinavia. El clima, que por la latitud de Noruega debería ser glacial, es relativamente templado gracias a la influencia de la corriente del Golfo y a las atmosféricas. En el extremo septentrional, la noche polar dura parte del invierno. Sus primitivos habitantes, navegantes por naturaleza, recorrieron los mares, pirateando con audacia y fortuna. A ellos se debe el descubrimiento de Islandia, de Groenlandia y hasta se dice que de América.

La ciudad de Alesund, fundada en 1793, fue reconstruida casi por completo después de sufrir un devastador incendio en 1904 que destruyó sus casas de madera. Esta localidad es uno de los puertos pesqueros más conocidos de Noruega por su pesca en alta mar y la elaboración de arenques y merluzas. En ella se debe pasear por el Borgunfjord, los modernos barrios, la antigua zona comercial... Pero sobre todo se debe visitar el museo al aire libre que muestra treinta antiguas casas de madera traídas desde varios puntos del país. Es conveniente realizar alguna parada en el Monte Aksla por la excelentes vistas que ofrece.

El Valle de Isterdal regala al visitante unas espectaculares vistas de un paisaje sorprendente. Desde la cascada de Stegfoss hasta Trollstighen, desde donde se tiene una visión incomparable del valle y de las típicas formaciones rocosas del Obispo, el Rey y la Reina y la Cumbre de las Brujas.

Bergen, capital cultural noruega, es una ciudad rodeada por siete montañas, de las cuales la más alta es el monte de Ulriken. De la ciudad destaca la nueva iglesia de Fantoft, recientemente construida en madera después de que en 1992 un incendio arrasara con la antigua iglesia que databa del 1150. El paraje donde se ubica esta construcción es encantador, escondida en un bosque. Se debe pasear por el barrio Anseático, originalmente asentamiento de algunos mercaderes alemanes que formaban parte de la “Liga Anseática”. Hoy en día, sus estrechas callejuelas, acogen restaurantes, tiendas y estudios de artistas. También es muy interesante conocer la Iglesia de Santa María.

Troldhaugen fue residencia del famoso compositor Edvard Grieg, y en ella se puede visitar el que fue su hogar, el Fuerte Bergenhus con la Haakon’s Halle, la Torre Rosenkrantz y Bryggen, un viejo barrio construido en 1350 por la Liga Anseática. Y para remerorar o conocer la obra de este compositor, orgullo de la ciudad, se puede escuchar un concierto en el Troldsal, una sala de conciertos construida el siglo pasado con espectaculares techos herbosos.

Existe la posibilidad de hacer un recorrido en tren, partiendo desde la idílica aldea de Flaam hasta la estación de Myrdal, disfrutando de vistas de la cascada de Kjosfoss. en este punto se toma otro tren que nos lleva, a través del túnel Gravhalsen, bajando por el valle Raundalen, hacia Voss (afamado centro turístico). Recorriendo ya en autobús la ladera de la montaña se llega a la cascada Tvinde, pasando cerca del lago Oppheim hacia Stalheim. Después se baja por la Stalheimskleivane, la carretera más escarpada de Noruega, construida en 1849 entre recodos espectaculares y hermosas cascadas.

Si prefieres tener unas vistas que te resuman el paisaje noruego, puedes optar por subir al monte Dalsnibba, a 1500 m. de altitud, desde el cual (siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan), se divisa un espléndido escenario de montañas, glaciares, cascadas y lagos.

Para hacerse una idea del estilo de vida noruego, lo mejor es visitar la bahía de Flakstad, visitando la pequeña iglesia roja del siglo XVIII y el Museo de los Pescadores, donde se muestran embarcaciones de diferentes tipos, utensilios y motores de comienzos de siglo. Destaca la aldea de Nusfjord, que es el pueblo de pescadores más idílico de las islas Lofoten.

Las islas Lofoten ofrecen un panorama extraordinario, vistas desde el mar: 190 km. de montañas abismales sobre el mar con abundante vegetación en los valles y las aldeas de pescadores. Aa es una aldea, muestra del estilo de vida de antaño en las islas, ya que hace años, pertenecía a un solo hombre que controlaba todas las actividades. Se puede visitar su residencia, hoy museo. Merece la pena visitar el Museo del Bacalao Seco, donde se muestra de manera exhaustiva cómo el pescado se seca y se prepara para su exportación.

Si quieres conocer varios fiordos de una vez, lo mejor es empezar en Hellesylt, donde hay una vista maravillosa de las cascadas que se precipitan hacia el fiordo. Después, siguiendo por los condados de Moere og Romsdal y Sogn og Fjordane se llega al lago más profundo de Europa, el Horningdal. A continuación, se debe visitar Norfjord, pueblo turístico ubicado a la orilla del río Stryn, famoso por la pesca del salmón. También se conoce el glaciar Tystig y Grotli, el punto de encuentro entre el este y el oeste del país. Desde el Dalsnibba, a 1500 m sobre el nivel del mar, y si el tiempo lo permite, se tienen unas maravillosas vistas.

Cabo Norte , en la isla de Mageroy, es el punto más al norte de la Europa Continental, y está a 307 m sobre el nivel del Océano Ártico. Si decides visitarlo, debes tener en cuenta que el viento frío siempre está presente, incluso los días buenos, por lo que no debes olvidar tu mejor ropa de abrigo.

El centro de Kristiansand es conocido como Cuadrilátero por su particular estructura, con bellas casas de madera pintada de blanco. La fortaleza de Christiansholm está rodeada por un bonito parque.

También merece la pena conocer la iglesia de Odderness (una de las más antiguas dedicadas al Santo Patrono Olaf, quien introdujo el cristianismo en el país) y el Museo al Aire Libre de Vest Agder (donde conocer las antiguas viviendas y escenas de la vida cotidiana).

El Parque Mineral de Setesdal, ubicado en Hornes, tiene más de 100 tipos diferentes de minerales, siendo una zona muy rica y única en Europa. Excavado en la roca, muestra una gran variedad de piedras semipreciosas (topacio, amatista, cristal, cuarzo...).

El glaciar de Briksdal da al visitante la oprtunidad de imbuirse en un mundo de magia, colores y sonidos. Desde la cima del glaciar podremos ver y oir cómo el hielo se desprende de la montaña. Para llegar a él se recorre el lago Olden, uno de los más bellos del mundo.

La capital del país es Oslo, ciudad cosmopolita por excelencia y de gran herencia marinera, situada en el extremo de un fiordo de 95 km. En el Ayuntamiento podremos observar su decoración original, de la que destaca una pintura de H. Sorensen, que da buena muestra del arte noruego.

Tromso, conocida como “la puerta del Ártico”, está estratégicamente situada en la isla de Troms, conocida por ser el punto de partida para explorar el norte, por haber sido sede de cazadores de focas y morsas, así como por sus bosques. En ella se puede conocer la vida en las regiones polares en el centro Polaria, que es un centro medioambiental polar donde, a través de varias exposiciones, se presentan las zonas polares y la región de Barents, además de ver una espectacular película en una pantalla de 255 grados. También se puede pasear por lugares casi reales, con nieve y viento auténticos, mientras se contemplan osos polares y muchas cosas más. La Catedral Ártica es de ultramoderna arquitectura y representa la tremenda fuerza del hielo flotante en el Océano Ártico. En el interior hay una enorme vidriera de color de 140 m^2 donde se representa la Resurrección de Cristo.

En Trondheim, atravesando el concurrido centro de la ciudad y la plaza del mercado con la estatua del Rey Vikingo (fundador de la ciudad), llegamos a la Catedral. De estilo gótico, se remonta al siglo XII, es una de las más bellas y antiguas de Escandinavia. También es interesante conocer el Museo Folk o cruzar en barco el puente Elgseter.

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